Victimización de niñas y mujeres
Dra. Vivian Rodríguez Del Toro
Presidenta Asociación de Psicología de P.R.
Periódico el Nuevo Día / 26 de Octubre de 2006
La marcada incidencia de victimización de mujeres ha sido reportada en todos los estudios recientes en diferentes países desarrollados del mundo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2006) una de cinco mujeres sufre una violación o intento en su vida. En la mayoría de los casos, el abuso (físico, sexual, emocional) comienza durante la niñez. Las depresiones, ansiedades y quejas somáticas, trastornos mentales más comunes en el mundo, predominan en una proporción de tres a uno en las mujeres comparado a los hombres. La depresión constituye el problema más grave de salud para las mujeres en el mundo.
Estas diferencias de género en los trastornos de salud mental en mujeres, son un claro indicador de las consecuencias devastadoras que tiene el abuso en todas sus manifestaciones. Muchas investigaciones indican que los problemas de salud mental son más frecuentes y severos en mujeres con historial de violencia. Además, la evidencia apunta a una relación causal entre la depresión y las experiencias de victimización. La co-ocurrencia de problemas físicos y mentales en estas mujeres con historial de abusos sostiene el paradigma de como se afectan mutuamente la mente y el cuerpo.
El aumento alarmante de abuso sexual contra niñas, cada vez más pequeñas, perpetrado por padres, familiares y conocidos, los ataques y asesinatos de mujeres por parte de sus parejas y la matanza selectiva de niñas inocentes, recientemente, en una escuela en Pennsylvania, por un hombre que confesó haber abusado sexualmente de niñas, son evidencia contundente de la gravedad y seriedad de este problema en Puerto Rico y en el mundo.
La misma Organización Mundial de la Salud plantea la falta de atención que se le ha dado a identificar los determinantes sociales y estructurales asociados a la salud mental de las mujeres. Esto es, a las injusticias, el prejuicio, el estigma y la discriminación sistémica hacia la mujer, así como la devaluación de lo femenino, en casi todas las sociedades del mundo.
Evidencia de esto en P.R. es la marcada ausencia de mujeres ocupando posiciones ejecutivas y de poder en la estructura social pública y privada y el creciente aumento de familias pobres dirigidas por mujeres (femenización de la pobreza). Estos datos contrastan con la realidad de que el 60% de los graduados universitarios son mujeres y que éstas están también más representadas en casi todos los programas de estudios graduados.
Ya es tiempo de que en P.R. se atienda el problema del abuso y maltrato contra las niñas y las mujeres de forma integral y preventiva. Se requiere un nuevo enfoque social, educativo y legal, desde una perspectiva de género, que atienda los orígenes de la victimización contra las mujeres resultantes de: la inequidad en el sistema
social y económico, la devaluación de todo lo femenino, la cosificación y objetificación sexual femenina y todas las formas en que la sociedad define como "desviado" el comportamiento femenino.
Mientras tanto, todas las intervenciones remediativas que se utilizan seguirán siendo sólo curitas y parches para tratar un cáncer que destruye el derecho a una vida plena que tienen las niñas y las mujeres en nuestra sociedad y en todo el mundo (vivirodtoro@yahoo.com).
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