¿Porqué ser socio/a?  
Descuentos
Becas
Código de Etica
Reglamento
Proced. Referido (borrador)
Solicitud de Membresía
Plan de Trabajo
Enlaces de Interés
Calendario General
 

 

¿Porqué ser socio/a?

 
Solicitud de Membresía
Comité Estudiantes
Misión, Visión y Objetivos
 

 

General

 
Psicología y PP
Legislatura
Psicólogos/as en Acción
Enlaces
 


  Artículos de Prensa  
Resoluciones
Grupos de Interés
Psicología Industrial/
Organizacional
 

 

 

 

De la Contemplación a la Acción

Por Alfonso Martínez-Taboas, Ph.D.
Presidente, Asociación de Psicología de P.R.

La violencia, en todas sus manifestaciones, ya es tan marcada y generalizada en Puerto Rico, que no deja dudas en la mente de una persona razonable de que algo anda muy mal en esta Isla. La fase de la negación tiene que haberse rebasado. Los últimos acontecimientos de tiroteos a mansalva, en donde perdió la vida un policía, reflejan la agudización de una enfermedad social que parece crecer ante los ojos atónitos del pueblo y de los políticos.


Definitivamente, la situación raya en lo intolerable. Sin embargo, la pregunta clave es: ¿qué se puede hacer? De acuerdo al modelo Transaccional de cambio, expuesto por psicólogos como Prochaska y DiClemente, cuando un individuo, un grupo o una sociedad tienen un problema, lo primero que urge hacer es aceptar que hay un problema. Ya esa etapa la hemos rebasado. El segundo paso es contemplar el problema, lo que se refiere que se admite que existe un problema, pero no se hace nada o muy poco por cambiarlo. El alcohólico, por ejemplo, ya puede admitir sin tapujos que es un alcohólico, pero sigue bebiendo igual.


Mi perspectiva es que las acciones del gobierno se han quedado estancadas en esta etapa de cambio. Los políticos dicen que hay que hacer algo, hay piquetes y manifestaciones públicas, aparecen anuncios en la televisión y radio exhortando a abandonar la violencia. Incluso en las últimas semanas se han dado congresos y seminarios sobre la violencia en Puerto Rico.
Todo esto es necesario y laudable, pero no es suficiente. Todo esto nos pone a contemplar el problema en términos de números y estadísticas, pero me temo que ningún problema (ya sea físico, emocional o social) se desvanece porque hablemos y describamos el problema.
Según el modelo de cambio Transaccional, las próximas etapas son la de preparación y la de acción. Y es aquí principalmente donde está el Talón de Aquiles de los esfuerzos gubernamentales en sus pretensiones de atacar la violencia comunitaria en Puerto Rico.


Debido a que el problema de la violencia comunitaria es tan complejo en sus raíces, causas y consecuencias, las acciones que usualmente toma el gobierno sólo pueden ser descritas como un paliativo. El enviar más policías son acciones que sólo atacan las consecuencias de este mal social. Pero, nadie puede imaginarse que la policía tiene las herramientas psicosociales para entender, evaluar y realizar cambios que vayan a la raíz y a la médula de las diversas causas biopsicosociales que subyacen este mal social.


Si el problema es complejo y multicausal, obviamente requiere de la sabiduría colectiva de muchas buenas mentes que puedan abordar este tema para no sólo contemplarlo, para no solamente presentar estadísticas, para no solamente presentar buenas ideas…necesitamos con urgencia que un sinnúmero de expertos logren concertar un plan dirigido a lograr acciones y cambios específicos que puedan potencialmente atajar y subsanar estos problemas. ¿Quiénes podrían ser esas personas? Sociólogos, psicólogos, psiquiatras, políticos, jueces, trabajadores sociales, líderes religiosos son algunos ejemplos. Pero la meta no debe ser producir otro documento más que se queda en letra muerta, sino en tomar acciones específicas que vayan acorde con las recomendaciones de estos expertos. Acciones dirigidas a atacar el desempleo en esas comunidades, la realización de grupos focales para que sean los propios residentes que identifiquen áreas a subsanarse, la creación más vigorosa de facilidades deportivas, intervenciones concertadas y bien pensadas por parte de psicólogos y trabajadores sociales para aliviar estresores comunitarios e intervenciones rigurosas a los/as niños/as que muestras rezagos en la escuela o desinterés por un futuro mejor.


Se me ocurre que las recomendaciones de todos estos expertos podrían ponerse a prueba, a nivel de un estudio piloto, en un par de comunidades de alto riesgo, y medir los cambios logrados en términos de corto, mediano y largo plazo. Por algún lado debemos empezar.
Lo que sí queda claro es que ya tenemos que trascender el nivel de contemplar el problema. Necesitamos movernos a implantar modelos de cambio comunitario que sean ágiles y efectivos. Digámosle basta a la retórica hueca de algunos políticos que con su discurso desvían la atención de los verdaderos males de fondo que subyacen esta crisis social. Lo próximo debe ser preparar un buen plan de acción, orquestado por todos esos buenos científicos sociales que tenemos en este país, y movernos a la acción. El no hacerlo nos va a salir muy caro a todos.

AMartinez@albizu.edu


______________________________________________________________________________________ Arriba ^

Inicio | Historia/Objetivos| Mensaje Presidente | Directiva | Comités | Publicaciones | Ed. Continua | Directorio | Contigo... | Contáctanos | Socios | Política Pública | Estudiantes | Calendario

 

Política de Uso y Privacidad
Copyright © 2005 Asociación de Psicología de Puerto Rico
Diseño: BGNET